Paso 1: identifica la forma de tu rostro
Mírate frente a un espejo y fíjate en dos cosas: qué tan ancha es tu frente comparada con tu mandíbula, y si tu rostro es más largo o más ancho. No te preocupes si no encajas exactamente en una sola categoría; la mayoría de las personas tiene una mezcla de rasgos, y eso está bien.
Rostro ovalado
Es considerado el más equilibrado, con proporciones armónicas entre frente, pómulos y mentón.
- Le favorece: casi cualquier montura, desde geométricas hasta redondas.
- Cuidado con: monturas exageradamente grandes que puedan desequilibrar las facciones.
Rostro redondo
Se caracteriza por líneas suaves, mejillas llenas y un ancho y largo similares.
- Le favorece: monturas rectangulares o cuadradas, que aportan estructura y estilizan el rostro.
- Cuidado con: monturas redondas o muy pequeñas, que pueden acentuar la redondez.
Rostro cuadrado
Mandíbula marcada y frente ancha, con líneas y ángulos definidos.
- Le favorece: monturas redondeadas u ovaladas, como los estilos aviador, que suavizan los ángulos.
- Cuidado con: monturas cuadradas o de bordes muy marcados, que endurecen aún más las facciones.
Rostro alargado o rectangular
Más largo que ancho, con líneas rectas y frente, mandíbula y mentón proporcionados entre sí.
- Le favorece: monturas grandes con más profundidad vertical, y estilos wayfarer con detalles decorativos en los laterales, que aportan sensación de amplitud.
- Cuidado con: monturas muy pequeñas o estrechas, que alargan aún más el rostro.
Rostro de corazón (o triangular invertido)
Frente y pómulos anchos que se van estrechando hacia un mentón puntiagudo.
- Le favorece: monturas de forma ovalada o redonda, y estilos cat-eye, que equilibran la parte superior con la inferior del rostro.
- Cuidado con: monturas más anchas en la parte superior que en la inferior.
El tamaño de la montura debe ir acorde al ancho de tu cara: una montura muy grande o muy pequeña puede arruinar incluso el diseño más elegante. Además, las varillas no deben presionar detrás de las orejas ni el puente sobre la nariz: la comodidad es tan importante como la estética.
La asesoría profesional hace la diferencia
Probarte diez monturas frente al espejo puede dejarte con más dudas que certezas. Un asesor de óptica no solo tiene en cuenta la forma de tu rostro, sino también tu fórmula visual, la distancia entre tus pupilas y tu estilo de vida: si trabajas muchas horas frente a pantallas, si practicas deporte o si necesitas protección solar real.